Con la pandemia, Bogotá se quedó sin música en vivo. Junto a Spin Agency y Move Concerts digitalizamos el festival en sesiones de 30 a 40 minutos.
Una decisión marcó la diferencia: cuando la cámara sigue a un instrumento, ese instrumento sube en la mezcla. Así las capas de cada canción se viven como en un concierto, pero desde el sofá.
- +10
- cámaras en directo
- +150
- personas en producción
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